CMM #005 - "Daredevil: Yellow" (2001): raros uniformes viejos
Nuestros Caballeros de la Mesa Marvel siguen cabalgando en pos de su objetivo de reseñar los títulos más destacados de la (¿difunta?) línea Marvel Knights. Hoy seguimos con la actualización de un artículo que ya publicamos en la web hace un buen tiempo.
"Daredevil: Yellow", de Jeph Loeb y Tim Sale, es una miniserie de seis números publicada originalmente en los EE.UU. entre los años 2001 y 2002, enmarcada en el sello Marvel Knights —cómics para un público algo más adulto— y fue la primera de las obras "cromáticas" de Loeb y Sale, dentro de la cual también encontramos a "Spiderman: Blue", "Hulk: Grey" y "Captain America: White". Por obras anteriores de este tándem, se podía suponer que "Yellow" sería una obra a tener en cuenta, pero hasta las expectativas de los más optimistas quedaron cortas: estamos ante una obra maestra, digna de ocupar un lugar destacado en la estantería de cualquier aficionado a la literatura.
"Yellow" es la reinterpretación del origen de Daredevil, con el título haciendo referencia a su primer traje, de color amarillo. Es una revisión de los primeros días como enmascarado de un joven Matt Murdock, de los hechos que lo llevaron a convertirse en vigilante, y de sus primeras aventuras tanto en su lucha contra el crimen como en la oficina de los abogados Nelson & Murdock. Todo es relatado directamente desde el corazón de nuestro protagonista, a través de una carta dirigida a su enamorada, Karen Page, de la que se encuentra separado por los hechos ocurridos en los primeros números de Marvel Knights' Daredevil.
Jeph Loeb afirmó en una entrevista a la web Man Without Fear que "la razón por la que Tim y yo trabajamos en estas obras tipo 'Año Uno' es que somos fans de esa época de Marvel, la de [Stan] Lee y [Jack] Kirby, pues estaban reinventando los cómics y tocar las bambalinas de eso es muy emocionante. También está la parte cómoda de no tener que preocuparnos de la continuidad ni de arruinar algún argumento que otro autor esté desarrollando. Podemos hacer prácticamente lo que queramos, contando cosas que ocurren entre las páginas de historias que ya conoces." En sentido estricto, algunos hechos entran en conflicto con el origen narrado por Frank Miller en el mítico "Daredevil: The Man Without Fear", pero un detalle tan nimio como la continuidad no lastra para nada el buen hacer del guionista. Al respecto solo puedo afirmar: fuck you, Frankie.
Si pudiésemos resumir la obra en una sola palabra, sería AMOR, pues eso es lo que destila cada página y viñeta. La miniserie se encuentra férreamente marcada por el amor de Matt hacia su padre, por el amor del binomio Karen y Matt, y por el amor de Loeb y Sale por el personaje y por el cómic como forma de expresión artística, pues es inconcebible que una obra de esta carga emocional haya sido pensada sin un profundo cariño por parte de los autores.
El guion de Jeph Loeb es certero al momento de reflejar la dicotomía en que contrastan las tribulaciones íntimas que sufre Matt Murdock frente a la violencia en la que se ve envuelto Daredevil, combinando en un muy afinado engranaje las reflexiones del protagonista acerca de su padre y Karen, con las situaciones de vida o muerte a las que se enfrenta. Los diálogos son auténticos y emotivos en los momentos en que la oscuridad y la tragedia se hacen presentes, pero que se conjugan a la perfección con los destellos de luz que aparecen con las intervenciones de Foggy Nelson y, sobretodo, las mencionada Karen.
Las interacciones en las oficinas de Nelson & Murdock se sienten cercanas y amenas, y logran dotar al título con un toque de comedia romántica, pues si bien estamos ante una obra muy emotiva y sobrecogedora, no es una lágrima lo que queda al finalizar la lectura, sino una leve sonrisa frente a la belleza y sinceridad que acá encontramos.Éstas son las grandes obras de arte, aquellas que son capaces de despertar todo tipo de sentimientos.
Con respecto al manejo de los personajes que supuestamente son secundarios, en este caso Foggy y Karen, están muy bien caracterizados y definidos, proyectando en todo momento una personalidad clara. Se nota que Loeb dedicó mucho tiempo a ellos, ya que en cada participación se roban la viñeta y se complementan a la perfección cuando interactúan con Matt.
Pero si hay algo que destaque por sobre todo lo anterior, es el arte. Tim Sale es Dios. No sólo dibuja con claridad y precisión, sino con un estilo tan espectacular, chispeante y dinámico que por momentos parece que los personajes y las atmósferas se salen del papel. Por ejemplo, no se necesitan lentes 3D para que se active el reflejo de esquivar con la cabeza, pues pareciera que ésos rayos proyectados en la lucha de Daredevil contra Electro vienen hacia ti, así como les aseguro que después de leer la obra escucharán por mucho tiempo los vítores regurgitados por el público cuando Jack "Batallador" Murdock asesta ese derechazo definitivo a la mandíbula de Creel. Yo por mi parte, estoy encantado por el Channel que estoy seguro usaba Karen y que aún entra a mi nariz cada vez que paseo por las páginas.
Las aguadas de Sale recrean a la perfección el movimiento y la acción, así como transmiten solemnidad en los momentos más calmados del guion. La ambientación nos retrotrae instantáneamente a un momento indefinido de los años ’50, como si de la mejor película noir se tratara. En este sentido, juegan un papel imprescindible los vestuarios y elementos decorativos, pero también la paleta de colores aplicada con maestría por Matt Hollingsworth, que convierte a cada viñeta en un gozo visual, una sinfonía definitiva de luces, sombras y tonos deslumbrantes. Las técnicas empleadas por dibujante y colorista dan como resultado la ilusión de que las páginas están realizadas con acuarela. Pura belleza, aprueba con sobresaliente.
Mención aparte merecen las portadas. Con una composición exquisita y conceptos transmitidos claramente, cada una de ellas es una pequeña joya que podría ocupar un lugar destacado en cualquier galería de arte. Además de representar de forma inteligente y cronológica la vida de Matt, dan cuenta de una destreza y sofisticación de Sale frente a la que hay que sacarse el sombrero.
En papel
En inglés está disponible en sus ediciones en grapa, trade paperback y una versión hardcover que además incluye Spiderman: Blue y Hulk: Grey. En español, la encontramos en un tomo publicado por Forum, actualmente descatalogado, y en una edición de Panini Comics, dentro de su linea 100% Marvel HC: tapa dura, extras interesantes —como un prólogo de Stan Lee— e inmejorable realización técnica.